top of page

No quiero metas perfectas, quiero decisiones honestas

  • denisecarlini
  • Jan 24
  • 2 min read

En un mundo obsesionado con las metas, los plazos y con marcar casillas, puede resultar desconcertante darnos cuenta de que lo que realmente anhelamos no es un plan perfecto, sino un encuentro honesto con nosotras mismas.


Para muchas mujeres que contemplan la posibilidad de la maternidad, hay una enorme presión por construir el “camino correcto”: la vida ideal, el plan a cinco años, el calendario perfecto que cuadre con las expectativas de los demás. Pero, ¿y si lo más verdadero y liberador que podemos hacer es dejar de intentar acertar… y empezar a ser sinceras con nosotras mismas?


Mujer pensativa sentada junto a un tablero de visión con frases como "Sueña en grande", "Amor", "Carrera", "¿Qué deseo realmente?" y "¿Quiero ser madre?", en un ambiente acogedor con luces cálidas.

“No quiero metas perfectas. Quiero decisiones honestas.” Esto no es un refrán—es un cambio de orientación interior. Es un cambio de prioridades, conectandános a nuestra yo más profunda en vez de complacer a otros.


El proceso presentado en Ser madre ¿es para mí? invita precisamente a ese tipo de cambio. No te da la respuesta ni te exige una decisión rápida. En su lugar, te guía a lo largo de 12 semanas donde la claridad surge—no a través de razonamientos lógicos, sino mediante la escucha interna, la expresión creativa y una exploración concienzuda de ti misma.


No tienes que justificar tus sentimientos ni pelear con tu ambivalencia. Se te permite preguntar: ¿Qué es lo que realmente deseo? No lo que debería querer. No lo que temo admitir. Sino lo que es real. Es ahí donde nacen las decisiones honestas.


El libro sugiere poner entre paréntesis los “factores externos”—esas consideraciones lógicas y prácticas que dominan nuestra mente (la edad, las finanzas, la pareja)—no porque no importen, sino porque a menudo esconden la verdad más profunda. Solo cuando nos detenemos y nos escuchamos sin juicio comenzamos a oír esa sabiduría interna que siempre ha estado ahí.

Tomar una decisión honesta no significa que será fácil. Significa que será tuya. Tal vez no encaje con la visión de los demás. Tal vez conlleve pérdidas o sorpresas. Pero estará enraizada en tu integridad—y eso brinda una paz profunda.


Así que si te encuentras atrapada en el dilema del “¿Qué debería hacer?”, tal vez puedas comenzar por aquí: ¿Qué siento de verdad, bajo todo el ruido?


Permite que tu decisión sea confusa si tiene que serlo. Que tome tiempo. Que te sorprenda.

Pero que sea tuya.


 
 
 

Comments


bottom of page